Bye bye, tiroides.

Todos los oncólogos que vi (en hospital público y en clínica privada) me dijeron que no se podía saber con certeza si mis tumores eran malignos o no, a menos que se sacase toda la tiroides (la operación se llama tiroidectomía) y se enviase lo extirpado a analizar a laboratorio.

Web construida con WordPress.com.

Subir ↑